¿De qué estamos hablando cuándo hablamos del 12 de octubre 1492? 

¿Qué hizo Colón el 12 de octubre de 1492? ¿Descubrió o no América? Sabemos que una expedición española capitaneada por Cristóbal Colón llegó a la isla de Guanahani (a la que bautizó como San Salvador, en el actual archipiélago de las Bahamas). ¿Qué es lo más importante para abordar una discusión en torno al 12 de octubre 1492? Saber de qué se discute, precisar el objeto sobre el que se intenta dialogar: ¿en qué consiste el desacuerdo? ¿dónde radica el meollo de la discrepancia? ¿qué se niega? ¿qué se pretende concretamente rechazar?

¿Qué hizo Colón cuando llegó el 12 de octubre 1492 a la isla de Guanahani, en las Bahamas, la cual fue bautizada en un primer momento como San Salvador? Colón buscaba una ruta comercial occidental hacia Asia (las Indias orientales) y murió creyendo que había alcanzado dicho continente. Cortés o el actual rey de España nada tuvieron que ver. ¿Otra cosa es lo que podemos decir el 12 de octubre de 2024?

Algunos afirman, correctamente, que Colón no descubrió América. Colón no pudo descubrir algo que todavía no existía. Otros afirman que lo hecho por Colón estaba motivado por la codicia de oro. Unos terceros afirman que lo ocurrido ese 12 de octubre estuvo correcto porque inició un proceso de evangelización. Todas estas afirmaciones son manifiestamente distintas e incompatibles. La primera vez que se menciona a América fue en 1507 en el mapa de Martin Waldseemüller (1507) quien junto con el erudito Matthias Ringmann, redactaron el tratado geográfico Universalis Cosmographia e imprimieron un mapa mural del mundo. En ese mapa, decidieron nombrar al nuevo continente en honor a Americo Vespucio. Utilizaron la forma feminizada y latinizada de su nombre, «America», argumentando que las demás partes del mundo conocidas hasta entonces (Europa, Asia, África) tenían nombres femeninos.

De lo afirmado surgen controversias varias, por ejemplo, la evangelización fue buena para los aborígenes/ la evangelización fue perjudicial para los nativos. Al objeto de este desacuerdo, a lo que se discute, a lo que se cuestiona, lo llamamos cuestión, porque suele enunciarse en forma de pregunta: ¿Fue buena o mala la evangelización para los nativos? ¿Cómo delimitamos la cuestión? Cicerón, en El Orador afirma que Todo lo que se discute se reduce a tres cuestiones: 1) Si existe la cosa, 2) qué es la cosa y 3) cómo es la cosa.

Aunque pudiera parecer que las posibilidades de controversia son infinitas, todas las cuestiones se reducen a tres variedades porque únicamente son tres las dudas o cosas dudosas sobre las que podemos discutir:
a. Si una cosa existe o no, por ejemplo, si un hecho se ha producido o no. Se discute sobre si algo es cierto o posible: si ha ocurrido o no, si es como se cuenta o de otra manera. En suma: se discute acerca de los hechos y sus circunstancias. A este tipo de cuestión la llamaremos de hechos o conjetural, porque en ella, faltos de evidencias, discutimos sobre conjeturas para saber si algo (un hecho o una intención) se da o pudiera darse.

En el caso del descubrimiento de América podemos fácilmente argumentar que este hecho no ocurrió ya Colón dirigía una empresa para encontrar el camino hacia India y Catay, una región de la actual China y no “descubrir” una cosa llamada “América”. Al no existir América no se le puede describir; no se puede describir una cosa que no existe y cómo es. Es motivo de debate el nombre de lo ocurrido ese 12 de octubre de 1492. ¿Cómo lo llamaremos?: Día de la Resistencia Indígena, el Día de la Hispanidad o el Día del Encuentro de Dos Mundos, descubrimiento, encuentro, colonización, conquista, genocidio, de un territorio (de las indias occidentales, Nuevo Mundo, América) o de otros humanos.

Desde el segundo viaje de Colón los objetivos eran asentar la presencia española en los territorios descubiertos, predicar la fe católica y encontrar el camino hacia India y Catay, una región de la actual China.

Sabiendo que los hechos no existieron (no existió el descubrimiento de América) y de que llamar a los nuevos territorios el nombre de América no es correcto, podemos discutir si estuvieron bien o estuvieron mal y si convinieron o perjudicaron. De este modo se debatiría, por ejemplo: Si la presencia española durante el siglo XVI la estimaremos como una bienaventuranza o una calamidad. ¿Qué juicio nos merece? A este tipo de cuestión la llamaremos evaluativa o de valoración, porque en ella se confrontan juicios de valor para establecer si las cosas son buenas o malas y en qué grado.

A estas tres posibilidades de debate que ofrece el asunto se le conoce como cuestiones de conocimiento porque nos sirven para explicar y juzgar los hechos. Abordaremos una de ellas o todas seguidas según sea nuestro grado de información. Así, por ejemplo, mirando al pasado, podemos discutir sucesivamente: si la cosa ha ocurrido (cuestión conjetural), cómo la llamaremos (cuestión nominal) y qué nos parece (cuestión de valoración).

Como es obvio, si lo hechos no se rechazan, el debate comienza en la cuestión nominal, y si ésta tampoco se discute, será posible dirigirse directamente a la valoración. Del mismo modo se abordan las cosas del futuro: si son posibles, cómo se llaman y qué nos parecen.

Puesto que el 12 de octubre de 1492 ocurrió algo, eso no se discute, ¿cómo debemos nombrarlo? Y resuelto esto pasaríamos a discutir qué nos parece. Estas últimas cuestiones apuntan hacia el futuro: ¿Qué procede hacer con el 12 de octubre de 1492? ¿Quién debe hacerlo y dónde, cuándo, cómo...?

Para terminar, diremos que frente a la cuestión del 12 de octubre de 1492, es necesario abrir la discusión para responder las siguientes cuestiones: ¿Qué hizo el Estado español? ¿Cómo lo llamaremos? ¿Qué juicio nos merece? ¿Qué procede hacer con él? ¿Quién debe hacerlo y dónde, cuándo, cómo...?