Dialéctica entre la víctima y el perpetrador
José Antonio Robledo y Meza

La anterior imagen corresponde a la parte superior de la fuente de San Miguel de la ciudad de Puebla y puede describirse así: un joven (ángel) con casco y pluma en la cabeza, pies desnudos conservando las sandalias, túnica militar preciosa, alas abiertas en la espalda, escudo al brazo izquierdo, espada flamígera en la mano derecha levantada, cadena en la mano izquierda, un dragón (satanás) a los pies. La fuente es un recordatorio de un sistema ya inexistente.
Se cuenta en Apocalipsis (12:7-12) que “hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Se acusa a Satanás -el gran dragón- de la inmoralidad de engañar (hace creer cosas que no son verdaderas)
En la epístola de Judas se señala: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.”
En esta epístola se acusa a algunos hombres de ser inmorales, al negar que Dios es el único soberano. La gran inmoralidad es hacer creer que Dios no es la fuente de ningún poder y autoridad siendo el diablo el gran perpetrador y quienes lo siguen, las víctimas. Desobedecer lo que manda Dios a través de sus portavoces, y plasmado en la Biblia, es una conducta inmoral. La inmoralidad no tiene que ver con la idea de si Dios existe o no, tiene que ver, en última instancia, en desobedecer las órdenes de los supuestos líderes.
Adán y Eva son inmorales por desobedecer, inmoral fueron Giordano Bruno (quien expresaba en escritos y conferencias ideas contrarias a la Biblia acerca de la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio y el universo y el movimiento de los astros), Miguel Hidalgo (quien desconoció la autoridad del Rey con su Guerra de Independencia), José María Morelos (organizador del Congreso de Anáhuac -el primer cuerpo legislativo de la historia mexicana, que sustituiría la autoridad de la Biblia), Benito Juárez García (promotor de las Leyes de Reforma y la Constitución de 1857 que consolidaron a México como un estado laico) quien es reconocido como símbolo de soberanía nacional, resistencia y legalidad.
Por otro lado, en el marco de la conquista y colonización del Nuevo Mundo, fue fundada -en 1531- la ciudad de Puebla y que fue encomendada a San Miguel Arcángel. Originalmente se llamó Ciudad de los Ángeles, poco después Puebla de los Ángeles y actualmente Ciudad de Puebla. También muchos la nombran como la Angelópolis. Aquí surgen algunas preguntas. ¿Por qué fundar una ciudad como Puebla en el Nuevo Mundo? ¿Por qué encomendarla a San Miguel Arcángel? Trataremos de responderlas apoyándonos en el libro Biología de los sistemas morales de Richard Alexander. Alexander intenta mostrar cómo podrían formarse los criterios de inmoralidad y moralidad coherentes con la biología evolutiva. Alexander señala que “es posible considerar un acto inmoral en la medida en que represente una interferencia con las expectativas legítimas o racionales de otra persona, particularmente al servicio de los intereses del perpetrador, y más particularmente si este lleva a cabo la interferencia con intención consciente, con conocimiento de la legitimidad o racionalidad de las expectativas de la víctima y empleando engaño deliberado”.
En consonancia con lo anterior la inmoralidad se predica sobre conductas inducidas por un engaño deliberado. ¿Qué personaje se ha presentado en diversas culturas y tradiciones religiosas como el gran engañador, como una fuerza hostil y destructiva? La respuesta: el diablo. Identificados con él, en el siglo XVI, estuvieron dos grandes reformistas: Lutero y Enrique VIII. Al igual que la historia de Dios, la historia del diablo se entrelaza con diversas tradiciones como la teología, la mitología, el arte, la literatura, la psiquiatría.
A la luz de la biología evolutiva, que pone más énfasis a las conductas que a las creencias, la historia de la conducta atribuida al diablo (y sus representantes) nos permite afirmar que su acción era asociada en el siglo XVI con la intención de alterar dos ecosistemas: el europeo y el del Nuevo Mundo. El desempeño del diablo estaba en consonancia con las variaciones de la situación, ya que eran diferentes la legitimidad o racionalidad de las expectativas, que variaron en diferentes circunstancias o sistemas sociales. Esto explica, lo que veremos en un posterior artículo, la construcción de la Virgen de Guadalupe.
La situación en Europa era la de un catolicismo enfrentando a las iglesias protestantes y anglicanas y, en el Nuevo Mundo, un catolicismo a contracorriente de culturas calificadas como paganas. Este contacto entre las diferentes situaciones, la de Europa y la del Nuevo Mundo hicieron mucho más complejas las relaciones económicas, culturales y políticas entre ambos ecosistemas. La intención de los conquistadores era trasformar ambos ecosistemas en uno solo y, en el contexto de la Nueva España, la Puebla de los Ángeles era clave. Era necesario llevar a cabo trasformaciones radicales en la forma de conducirse de sus habitantes. La utopía que habría de realizar con la fundación de la ciudad estaba asociada con la protección de los indios del abuso de los conquistadores y nuevos colonizadores españoles, crear una comunidad igualitaria, que con exclusión de los indios prosperara y creara riqueza a la colonia y a la corona. También se trataba de asegurar las comunicaciones y el comercio entre la ciudad de México y Veracruz, así como vigilar a una populosa región indígena en caso de rebelión.
Antes de concluir respondamos la siguiente cuestión: ¿Qué ideas básicas de moralidad acompañaban a los conquistadores cuando la ciudad de Puebla fue fundada? Lo moral era obedecer la palabra de Dios plasmada en la Biblia y repetida por el conjunto de personas eclesiásticas que componían el clero. Esto era lo importante frente a la “inmoralidad” de la Reforma protestante (iniciada el 31 de octubre de 1517 con la publicación de las Noventa y cinco tesis, escritas por Lutero), de la Reforma anglicana (la ruptura de la iglesia de Inglaterra con Roma se consolidó con una serie de Leyes del Parlamento aprobadas entre 1532 y 1534, entre ellas la Ley de Supremacía de 1534, que declaraba que Enrique era la "Cabeza Suprema en la tierra de la Iglesia de Inglaterra") y de las posibles rebeliones indígenas.
El ecosistema religioso del viejo mundo colapsaba al haber un gran número de europeos e ingleses que ya no aceptaban la Autoridad del Papa. España fue una excepción ya que en este contexto de cambios se conservó el Poder divino del Rey y la Autoridad, también divina, del Papa. De esta manera en España y sus dominios era moral obedecer lo dicho por el Rey y el Papa, inmoral era desobedecerlos.
Desde entonces imponer esta obediencia fue la forma en que poco a poco se fue construyendo la autoridad y el poder político en la Nueva España. Construir esa autoridad y poder políticos era lo prioritario, evangelizar fue el medio para lograrlo. Desobedecer o contrariar lo mandatado por el Rey y el Papa y supuestamente apoyados en la Biblia, era obra del diablo y por eso había que condenarlo y perseguirlo. Tal es el significado profundo de la fuente de San Miguel en la Puebla de los Ángeles.
Hoy en el ecosistema mexicano las cosas son distintas desde el siglo XIX. Con base en las conductas realizadas por los habitantes del territorio y a partir de las propuestas de Hidalgo y Juárez, entre muchos otros. Hoy día la soberanía del Estado mexicano se expresa a través de la autoridad de su Constitución y el poder de su Ejecutivo.