El águila en las banderas de México a través del tiempo. Cómo surgió como símbolo nacional.
José Antonio Robledo y Meza

Códice Mendocino. Documento del siglo XVI en que aparece el águila sobre el nopal.
La Bandera mexicana es un símbolo mestizo forjado por tres tradiciones (pasado prehispánico, época colonial, Revolución Francesa y el pensamiento ilustrado) que reúne tres historias. La bandera y el escudo nacional, simbolizan la patria y nacionalidad mexicana. El escudo tiene su origen en el jeroglífico de la fundación de la gran Tenochitlán. Estas compuesto por tres elementos: el águila, el nopal y la roca.
El águila representa la fuerza cósmica del sol.
El nopal el paisaje del Valle del Anáhuac.
Fue hasta el siglo XVI cuando los españoles introdujeron la serpiente. La serpiente las potencialidades de la tierra.
A fines del siglo XVIII se le agregaron ramas de encino y laurel.
Fue hasta 1824 cuando se le conformó con todos sus elementos.
Antes de la forma definitiva de la bandera, hubo otros símbolos que significaron la lucha de los mexicanos.
Desde la época prehispánica se usaron estandartes que representaban no sólo a las diferentes culturas, como la de los mexicas o los tlaxcaltecas, sino también a distintos ejércitos o diferentes barrios o campam-calpullis.
1) Los símbolos de nuestro pasado prehispánico.
Entre el año 1150 y 800 antes de nuestra era aparecieron en diversas partes de Mesoamérica los primeros cacicazgos y estados, es decir, sociedades campesinas organizadas de modo jerárquico, con un gobierno central manejado por un linaje hereditario. Esas primeras organizaciones políticas crearon mitos que legitimaban la posesión del territorio ocupado, y los primeros símbolos que representaron a esos pueblos y explicaron los orígenes remotos de la nación.
“El mito de la creación del cosmos narraba, por ejemplo, la aparición maravillosa de la primera montaña verdadera en las ciudades olmecas y teotihuacanas.” Hasta la caída de Tenochtitlan la imagen de la primera montaña verdadera fue un símbolo que se representó en las obras clásicas y literarias que narraban la creación del cosmos en la capital del reino, era el monumento que dominaba el centro ceremonial. La montaña primordial, configuró el centro simbólico de la nación; Altepetl, se llamó la primera montaña verdadera, la cual significa “cerro lleno de agua, otro símbolo fue la imagen del árbol cósmico como el eje plantado como centro del cosmos.”
En otros casos, el símbolo fue el árbol cósmico del cual surgió la vida, está representado por la planta de maíz, aunque en otros pueblos emplearon árboles propios de su región, como la ceiba, y heredaron esa tradición a otros pueblos de Mesoamérica.
Los cazadores y recolectores mexicas llegaron al valle de México cuando estas tradiciones tenían siglos; los nahuas propagaron el mito de una migración colmada de portentos que los llevó a la tierra prometida; a diferencia de los pueblos agricultores, que ubicaban el origen del cosmos y de los seres humanos en la propia tierra.
Los símbolos de la identidad mexica se concentraron en el mito del origen, que narraba la peregrinación desde el remoto Aztlán hasta la fundación de Tenochtitlan en 1325. Asimismo, se afirmada que su dios Huitzilopotchtli les ordenó abandonar Aztlán y buscar tierras mejores que habrían de reconocer por la manifestación de un símbolo inequívoco: la presencia de un águila con sus alas extendidas parada sobre un nopal, lo cual está presente en los relatos que narran la fundación de la ciudad y en sus monumentos. En el monumento más antiguo, se ve un águila real parada sobre un nopal, el árbol heráldico lanzando el grito de guerra mexica. Que es un emblema de pueblo guerrero poblado de símbolos de sacrificios.
La piedra de donde surge el nopal es el corazón sacrificado, ahora lo sabemos, de uno de los primeros enemigos del pueblo mexica, el águila es una representación del Sol, la deidad nacional del Estado mexica.
Los símbolos de la guerra están asociados con el águila, se refieren a la guerra sagrada que nutre al Sol y asegura el equilibrio cósmico, el águila era un signo solar que aludía a la fuerza violenta, la serpiente, en cambio, era un símbolo de la fertilidad entre los pueblos campesinos. Los aztecas le atribuyeron ese mismo simbolismo, pues representaba el predominio de los guerreros sobre los agricultores. El emblema de Tenochtitlan es entonces una exaltación de la guerra que construyó el poder de la nación mexica.
Como puede verse, muchos siglos antes de que Hernán Cortés llegara a las costas de lo que ahora es Veracruz el símbolo del águila combatiendo con la serpiente era el símbolo político más extendido en Mesoamérica; simbolizaba el poder, la grandeza, el esplendor de la metrópoli asentada en la laguna.
El Águila en la cultura Prehispánica.
Para los antiguos mexicanos, el águila representaba un ave poderosa que se remontaba a grandes alturas, simbolizando lo grande, lo alto y elevado. Los mexicas creían que el sol, el dios que daba la luz y la vida, se convertía en águila para salir a cazar estrellas. Esta majestuosa ave volaba a diario de oriente a poniente, separando los cielos del día y sus fuerzas; a su mano derecha quedaban los dioses del norte, y a su izquierda los del sur; combatía a la noche y renacía victoriosa; pero, para lograrlo, tenía que alimentarse de la tuna, el fruto del nopal, que a su vez representaba para ellos el corazón del hombre. Fue considerada como el símbolo de la valentía, la bravura y la hazaña en la guerra, fue el emblema de la orden militar de los caballeros águila; ya que el sol mismo era el gran guerrero diurno, al que se asociaban los conceptos de guerra, conquista y señorío.
El águila ocupó un lugar muy especial en la vida cotidiana de los antiguos mexicas o aztecas porque formó parte de su compleja estructura social y religiosa. El Águila representa el momento de la fundación de la gran ciudad de México-Tenochtitlan en 1325. Esta escena fue presagiada por varios sacerdotes indígenas, quienes afirmaron que la honra y la gloria de esta ciudad jamás podrían ser borradas.
Para terminar, diremos que la primera representación del águila aparece en una página del Códice Mendocino, probablemente el documento más importante relacionado con la fundación de Tenochtitlan cuya trascripción ordenó el Virrey Mendoza. El código está formado por documentos antiguos en papel de fibra de maguey escrito en jeroglíficos por artistas aztecas llamados tlacuilos.