El derecho a no sufrir dolor innecesario
José Antonio Robledo y Meza
El 27 de agosto pasado pacientes con enfermedades terminales marcharon para entregar el paquete de reformas de la llamada “Ley Trasciende”. La Ley Trasciende es una iniciativa ciudadana impulsada en México por la ciudadana Samara Martínez que busca despenalizar y legalizar la eutanasia y garantizar el derecho a la muerte digna. La ley está diseñada para personas que enfrentan una enfermedad incurable, crónico-degenerativa, una condición discapacitante o en etapa terminal que amenaza su vida o les genere sufrimiento físico o psicológico insoportable. La Ley Trasciende trata de iniciativas en materia de garantía del derecho humano a una muerte digna, de despenalización y regulación de la ayuda médica para morir. Se trata de ejercer el principio fundamental de la soberanía sobre el propio cuerpo.
La postura de quienes apoyan la Ley Trasciende resuena como un argumento de inconformidad contra el dogma estatal, dogmas religiosos e imposiciones legales que fuerzan a las personas a soportar el sufrimiento. Es la exigencia del derecho a decidir con plena conciencia sobre la propia vida y el propio dolor. Esta iniciativa ciudadana busca la despenalización y legalización de la muerte digna y encarna la filosofía de otorgarle al individuo la libertad de decir un «¡¡Basta!!» ético ante sufrimientos o padecimientos insoportables e irreversibles.
La Ley Trasciende cobra un sentido profundo bajo las premisas de la autonomía individual, la eutanasia y la libertad de expresión.
Tres son los pilares de la propuesta llamada “Ley Trasciende”:
1) Eutanasia: Permitir que los pacientes terminales o con dolor intratable puedan solicitar ayuda médica para finalizar su vida de manera asistida y autónoma.
2) Fortalecimiento de los cuidados paliativos: Garantizar el acceso universal al manejo adecuado del dolor y acompañamiento médico.
3) Autonomía y voluntad anticipada: Reforzar la capacidad legal del paciente para decidir de antemano el tipo de tratamientos médicos o intervenciones que desea o rechaza recibir al final de su vida.
Los manifestantes -pacientes con enfermedades terminales, sus familiares, especialistas, personas cuidadoras y colectivos ciudadanos- encabezados por la activista Samara Martínez, de la coalición Muerte Digna ¡Ya!, realizaron la primera Marcha por la Muerte Digna en México. La propuesta fue entregada al Congreso de la CDMX, a Palacio Nacional y al Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
Se calcula que entre 500,000 y 600,000 personas al año en México sufren una enfermedad terminal o una condición crónica en fase avanzada que requiere cuidados paliativos. Del total de personas en fase terminal o avanzada, se estima que menos del 10% recibe atención médica paliativa o de manejo integral del dolor. Las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares representan cerca del 35–40% de las necesidades de atención terminal o paliativa. El cáncer es la segunda causa principal; cerca del 70% de los pacientes diagnosticados con cáncer en fase avanzada terminan requiriendo acompañamiento médico terminal. Las enfermedades crónicas degenerativas que incluyen complicaciones avanzadas de diabetes, insuficiencia renal crónica, cirrosis hepática y enfermedades respiratorias crónicas (como EPOC Enfermedad pulmonar obstructiva crónica) son la tercera causa para solicitar un acompañamiento médico terminal.
Los participantes que marcharon para entregar el paquete de reformas de la llamada “Ley Trasciende” también entregaron más de 180 mil firmas como evidencias a favor de la muerte digna. Entre consignas y carteles, abundaban los mensajes para defender el derecho a no sufrir dolor innecesario y para exigir el respaldo legal para decidir cuándo partir de manera pacífica cuando la medicina ya no ofrece alternativa terapéutica para los pacientes.
La llamada “Ley Trasciende” destaca estos puntos:
Reconocer el derecho de cada persona a decidir sobre el final de su vida.
Garantizar una muerte digna, sin sufrimiento innecesario.
Dar acompañamiento médico, ético y humano a pacientes y familias.
Dejar de criminalizar la compasión y convertirla en un derecho.
En la manifestación participaron organizaciones como México Igualitario Derribando las Barreras A.C., Por el Derecho a Morir con Dignidad, A.C., Práctica: Laboratorio para la Democracia, Libertad para Morir, A.C., Proyecto Mictlán “Un Paso Digno al Más Allá”, Sí a la Eutanasia, Artes Contra la Discriminación y Fundación Ai-Koi “Dar & Recibir”.
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Argumento a favor de la eutanasia