El jazz y la física danzan
José Antonio Robledo y Meza
La música es el placer que experimenta la mente humana de contar sin ser consciente de que está contando. Gottfried Leibniz.
Se me ocurrió por intuición, y la música fue la fuerza que la impulsó. Mi descubrimiento fue el resultado de la percepción musical. Albert Einstein, sobre cómo concibió su teoría de la relatividad.
El diagrama que John Coltrane le dio a Yusef Lateef como regalo de cumpleaños en 1961.
Pitágoras de Samos (c. 570-Metaponto, c. 490 a. C.), fue un filósofo y polímata griego jonio, y fundador epónimo del pitagorismo. Sus enseñanzas políticas y religiosas fueron bien conocidas en la Magna Grecia e influyeron en las filosofías de Platón, Aristóteles y, a través de ellos, en Occidente en general.
John William Coltrane (Hamlet, 23 de septiembre de 1926 - Nueva York, 17 de julio de 1967), también conocido como John Coltrane, fue un músico estadounidense de jazz, saxofonista y flautista.
William Emanuel Huddleston, más conocido como Yusef Lateef (Chattanooga, 9 de octubre de 1920 - Sutesbury, Massachusetts, 23 de diciembre de 2013), fue un músico estadounidense que tocaba la flauta, el oboe y el saxo tenor, encuadrado habitualmente como músico de jazz, aunque su ámbito estilístico era el de la vanguardia musical en general: hard bop, new age, músicas del mundo, etc.
Albert Einstein (Ulm, 14 de marzo de 1879-Princeton, Nueva Jersey, 18 de abril de 1955) fue un físico alemán nacionalizado después suizo, austriaco y estadounidense. Se le considera el científico más importante, conocido y popular del siglo XX.
Stephon Alexander (1971, Isla Trinidad) es un físico teórico, cosmólogo, músico y escritor estadounidense, conocido por haberse especializado en campos como la física teórica y la música de jazz.
En el último suspiro de la vida en el universo, los humanos hemos aprendido a cultivar la Tierra y observar los cielos para entender de dónde venimos y plantearnos a dónde queremos ir. Esto incluye la producción de un cerebro artificial. Once mil millones de años después del nacimiento del Universo, las condiciones fueron las adecuadas para que los océanos que borboteaban ricos en minerales del planeta Tierra generaran una superviviente hambrienta que muta y evoluciona: la vida, y la vida empezó a tener vida mental y eso hizo que los humanos seamos diferentes.
Todas las culturas se han preguntado -en su presente cambiante- sobre sus orígenes y los orígenes del cosmos. ¿Qué es esto que nos rodea? ¿De dónde venimos? Pero también se plantearon cuestiones sobre su futuro, sobre cómo querían ser para dejar de ser lo que eran. La negación de su condición produjo lo que somos hoy.
Durante milenios, a pesar de la precisión de nuestra lógica, nuestras matemáticas y nuestros experimentos, la ciencia contemporánea -física y cosmología entre otras- han proporcionado nuevas sorpresas que llevan a algunos de los científicos a recurrir al mito para intentar explicar la pasmosa información sobre la naturaleza del Universo que han develado. La narración del Big Bang es un ejemplo de ello.
Adoptando un enfoque interdisciplinario, inspirado por tres grandes mentes -John Coltrane, Albert Einstein y Pitágoras-, dice Alexander Stephon (El jazz de la física, 2016) podemos comenzar a vislumbrar que el comportamiento «mágico» de nuestro floreciente cosmos se basa en la música.
La improvisación es una característica tanto de la música como de la física. Como hacía Einstein con sus experimentos mentales, algunos improvisadores de jazz construyen pautas y formas mentales cuando ejecutan sus solos. Era el caso de Coltrane.
Stephon le transmitió a Lateef su impresión de que el diagrama tenía que ver con otro campo de estudio sin ninguna relación aparente: la gravedad cuántica (una teoría que pretende unificar la mecánica cuántica y la teoría de la relatividad general de Einstein). Stephon le dijo a Lateef, que el mismo principio geométrico que motivaba la teoría de Einstein se reflejaba en el diagrama de Coltrane.
Lateef le compartió a Stephon una información importante, y es que el diagrama representaba ciclos de cuartas y quintas. Lateef también tenía un interés profundo en la filosofía y la física y le inculcó también su concepto de música autofisiopsíquica: música que emana del yo físico, mental y espiritual. Este concepto tendría un impacto trascendental en la investigación subsiguiente de la relación entre la música y el cosmos -dice Stephon-: Lateef me animó y defendió mi idea de que había una conexión profunda entre la música y la estructura del Universo. Aquel día -remata Stephon- como una imagen estereoscópica que se enfoca, mis vidas paralelas en la física y en el jazz se fundieron ante mis ojos, creando una nueva dimensión.
Para leer:
Alexander Stephon. El jazz de la física, 2016
Para escuchar:
John Coltrane. Interstellar Space, 1974.
Yusef Lateef , Like It Is