Una extraña historia con dos enigmas
José Antonio Robledo y Meza
Muchos ríen para espantar a los fantasmas. La demostración de la anterior tesis es el papel del siguiente relato con dos enigmas. Se propone que la sonrisa sea, precisamente, el modo habitual de afrontarlos -los fantasmas- sea a través del chiste, de la guasa, de la broma que generan la risa tonta y permite descargar tensión. El diccionario reza que un enigma es un “Enunciado de sentido artificiosamente encubierto para que sea difícil de entender o interpretar.”
Amig@s a continuación, comparto una extraña historia que encierra dos enigmas; uno de ellos puede ser resuelto si te fijas bien en las palabras de color rojo. Aunado a este enigma hay otro secundario que se encuentra en el texto resaltado en amarillo. Espero estimad@ lector que puedas resolverlo. He aquí los textos:
Venustiano se llamaba mi abuelito, republicano que lloriqueaba junto con el arquitecto Eulalio, maniqueos los dos al igual que los pacienzudos de Manuelito y Laurentino, todos ellos aguerridos jugadores de dominó, pero desdibujados y quebradizos.
Un lugar secundario merece Orihuela quien compusiera la ecuación que propuso Gaudencio en exhaustivo estudio del auténtico cedulario quien después de la averiguación cambio su vestuario repudiado por el rufianesco “taquillero”, descuidado y gesticulador amigo del abuelito, de semblante aguileño que trabaja en el ayuntamiento y que ha sometido a averiguación el adulterio del dueño de las tiendas de automóviles: un auténtico australopitecus.
El testigo más importante es el señor apodado “el Aceituno” quien exigía “auditemos” también a los dueños de los adoquines y del acuífero conocido como “azulejito”".
El otro testigo quien estaba meditabundo era apodado como “Murciélago” quien acusó al “Maniqueo” de lengüilargo y al practicante de luteranismo de lengüicorta mientras lloriqueaba como la neurótica leguminosa nombrada como la madre y esposa del Niquelador a quien se le preguntó que hacía mientras llovía y se cometía el crimen. Ella declaró que estaba “arrinconada bajo colchas de estopa, feliz gocé horas infinitas, jornadas krausistas; la madre, notable ñañosa, opuso peros que resultaron sendas torpezas ubicuas, viscosas, wagnerianas, xenófobas y zalameras.”
La equívoca declaración de la acusada daba cuenta de su poca educación lo que hacía que la ecuación del anticuerpo no resultara nada eufórica o enjundiosa y que provocó que detective escudriñador, que padecía neumonía, la acusara de poco meticulosa y equívoca.
Dicho lo anterior, no se puede pensar en la exculpación de tan sudorífera y encubridora persona y, menos aún, por haber ensuciado o al menos haber operado como elemento enturbiador del prestigio de quien le había aportado significativos montos para su manutención.
Hasta aquí la historia que como he dicho contiene dos retos. El primero descubrir el relacionado con las palabras en rojo y el otro, con el texto resaltado en amarillo.
A continuación, las soluciones:
1) las 66 palabras resaltadas con rojo contienen las cinco vocales: A, E, I, O y U.
2) las 27 palabras del texto resaltado con amarillo están ordenadas alfabéticamente de la A a la Z.